
No por nada el tipo encarna a la última gran figura de River. Se lo ha ganado. Con goles, gambetas y caños, cuando el físico le dio. Hoy, que está mucho más cerebral, se lo sigue ganando a fuerza de destellos, de momentos, de un pase que abre un partido como el que ayer le dio de manera perfecta a Villagra, para que el “Kity” comience a allanar el camino a la victoria clave más importante de River en los últimos seis meses. Porque Ortega, con su enfermedad a cuestas y su irregularidad evidente, sigue siendo
EL distinto de este equipo de River.Ante Colón, Simeone lo puso de titular, alineándose al reclamo de la popular y entendiendo que era la mejor alternativa a la ausencia de Falcao, con un Alexis Sánchez en baja. Y no pudo haber salido mejor.
De los últimos 12 puntos en juego, River ganó 10. Al menos nueve de esos diez se los debe a su máximo ídolo. Ante Gimnasia le cambió la cara a un equipo nervioso y asustado, contra el “Rojo” contribuyó a evitar la derrota y habilitó a Abreu en una jugada que podría haber sido el 1-0. Contra Huracán ingresó, se juntó con el “Enano” y ayudó a sortear el difícil escollo del equipo de Ubeda, metiendo el pase gol para Diego. Ante Colón metió ese pase de cuento para Villagra e impuso presencia, corazón y ganas en un partido que a los 19’ de la primera mitad pintaba muy negro. Tremendo lo de Ariel en el sprint final, ¿aquellos que se quejaron de sus actitudes seguirán pensando lo mismo? Ortega sigue cerrando bocas y lo hace dentro de la cancha, dónde realmente vale.