domingo, 18 de mayo de 2008

No se puede vivir del error

River controló la pelota en Avellaneda pero no supo qué hacer con ella. Sólo aspiró a esperar que Independiente se equivocara y lo terminó pagando caro. Perdió la punta del campeonato a sólo cuatro fechas del final del Clausura.River viene a contramano, no es novedad, pero en la cancha de Racing agigantó su falta de identidad a la hora de generar peligro, al momento de pinchar al rival en los últimos metros del terreno. Justamente, el equipo de Diego Simeone falló en un aspecto en el que históricamente el club de Núñez se mostró solvente, eficaz, idóneo. No por nada es el equipo más goleador en la historia del fútbol argentino. Pero las estadísticas no entran al campo dee juego, y el Rojo esta tarde pudo dar fe de ello.

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